¡Hola, mamá! Cuando entramos en la fase de “anidar” y empezamos a preparar la llegada de nuestro chiquito, es inevitable derretirse frente a las vitrinas. Queremos comprar absolutamente todos los pantaloncitos, saquitos y gorritos que vemos. Sin embargo, una vez que organizas los cajones, llega la gran duda: ¿Será suficiente? ¿O habré comprado demasiado y